Vivo como pienso ~
Siempre igual, viste cuando las cosas no cambian? y es uuuuna, tras otra, tras otraaa... que problema tiene la gente? yo no puedo entender.
El más bueno termina siendo el peor de todos, q onda? queda gente sincera sobre la tierra? se puede confiar? a veces me da terror confiar en la gente, creo que una persona a lo que más le puede tener miedo es otra persona, por que ya nada tiene sentido, se perdio el valor de todo, el valor de la palabra, la confianza, la verdad... muchas veces en mi vida me toco cruzarme con personas así, actualmente tambien. Me canse de la gente asi, de la gente que solo mira su "culo" y no les importa herir a los demás, tener que vivir renunciando a lo que amo,a lo que me gusta, a lo que quiero para mi... por un lado me acostumbre, a tener que siempre dar un paso atras, con el mismo argumento repetido de no es lo mejor para mi, no es el momento, no se puede... pero mi pregunta es... cuanto mas voy a tener que renunciar? aunque sé que a veces no me queda otra, pero, cuanto más?, muchas veces siento que me axficcian los problemas, que tengo un nido de sentimientos distintos y opuestos dentro mio, tantos que me los guardo y los escondo atras de una sonrrisa, aunque atras tenga veneno.
y poco a poco renuncias a todo, hasta no tener nada, solo tu vida. pero acaso la vida no lo es todo? no puede cambiar algun dia el curso de las cosas? y más alla del destino, si está escrito, quién sabe lo que puede pasar en diez, quince o veinte años? quién sabe lo que pueda pasar mañana ?
Por eso cada noche antes de irme a dormir pienso en que no todo es tan malo y me imagino a mi misma en el medio del peor bardo, ahí sonriendo. y no es por ser ciega o por quitarle importancia, sino para decir -LOCO- estoy viviendo y lo que siento no es dolor, es la vida. Y mientras se cae el mundo a pedazos, mientras la justicia nos siga asegurando injusticia y mientras la verdad y la mentira vallan juntas de la mano, yo voy a seguir viviendo, yo voy a apostar por algo mejor cada dia, y por mas que sé que hoy mi vida es oscura voy a seguir mirando para adelante y voy a mirar el cielo y ver la luz de las estrellas por que no todo está apagado, solo hay que sentir ese brillo y esa luz de esperanza y en esa esperanza saber que cada dia esconde un mañana, y no todo está cantado y por eso hay que darle la oportunidad de ser un mejor mañana.
Yo se que no soy la más indicada para decir que la vida es hermosa, ni que es toda de color de rosa, pero si puedo sentirme la indicada para decir que no hay que ponerle energía a nuestros problemas, como si la vida fuera un problema, y lo digo hoy, que estoy escribiendo por que se me rebienta el corazon de la bronca y aún asi me quedo con el abrazo sincero de mis amigos, las palabras de mi mamá y con ese mañana que quizas valga la pena.
Sé que hay personas que como ya me han dicho , no tienen "tal facilidad" para enfrentar los problemas como yo que no es facil y los entiendo, pero quiero que sepan que yo tampoco soy de fierro y que ami tambien me duelen las cosas, pero no se dejen engañar, sepan que tienen cosas que no se compran con nada en el mundo... que vale más que una amistad? que vale más que ese hombro que te banca en todas? que vale más que esa persona que todos los días te regala una sonrrisa y te hace disfrutar hasta los momentos de silencio?
Por eso... Sí tengo millones de problemas, pero tambien tengo lo más importante que alguien pueda tener en la vida, solo hay que darle el verdadero valor que tiene cada cosas...
viernes, 25 de septiembre de 2009
lunes, 21 de septiembre de 2009
Si no podemos encantarnos con la vida fracasamos. La vida no perdió su encanto. Fuimos nosotros los que perdimos el gusto por la vida. Perdimos la inocencia, la capacidad de asombro, la fe en el futuro. Perdimos la iniciativa, el hambre de progreso, las ganas de cambiar lo que hay que cambiar. El desencanto es la mejor arma de los más corruptos, de los villanos de la historia. El desencanto nos aísla, nos encierra, nos separa, nos vacía de sueños. Una persona desencantada es una persona muerta en vida. Una persona desencantada no se siente útil, siente que al mundo, a la historia, le da lo mismo que ella exista o no. Una persona desencantada se siente sola. Una persona desencantada pide a gritos un milagro, algo que les devuelva la fe en la magia. Para volver a encantarse, para volver a creer en la magia, esa persona debe saber que no está sola. Debe saber que es necesaria, importante y decisiva para otras personas pasadas y futuras. Debe saber que lo que encanta de la vida no es el mundo que se recibió sino el que podemos dejar. Para encantarse con la vida una persona necesita rebelarse, el desencanto se contagia fácil, pero el encanto es un trabajo de hormiga. El encanto nos necesita a todos haciendo lo que amamos y amando lo que hacemos. Porque es mentira que las cosas son como son, las cosas son como dejamos que sean. El mundo cambia cuando nosotros cambiamos, y para eso hay que creer que el cambio es posible, es un acto de fe. Un acto de valentía, un acto de compromiso, un acto de amor. Te pueden decir que no se puede, te pueden decir que no, una y otra vez no, que esto es lo que hay y que más allá de esto no hay nada, solo un triste desencanto, y que vos no podes hacer nada, que hagas lo que hagas no va a cambiar nada. Es mentira, es falso. Más allá del desencanto está tu vida, tus sueños, y si vos no los haces realidad alguien los vive por vos, alguien se adueña de tus sueños, de tu vida. Mientras caen bombas que confirman que nada tiene sentido, mientras bombardean a una generación desencantada, acá hay otra generación, encantada con la vida, y con la realización de sus sueños...
Una imagen, un olor, un sonido, nos traen una vivencia que sigue viva, latiendo. Va más allá de que uno quiera o no, ese recuerdo vuelve sin permiso, sin ser llamado.
¿Por qué algo que queremos sepultar, olvidar, se nos cuela por los sentidos y vuelve tan vivo como siempre? Porque algo nos dice, algo nos reclama. Algo late en esa imagen, en ese aroma, en esa música, algo nos susurra, es un tiempo perdido que vuelve para ser recuperado.
Esas evocaciones, esos recuerdos súbitos son señales que nos sirven de guía, porque cuando escuchás una canción que te hace acordar a otra época y sentís nostalgia, quiere decir que algo de lo que vos eras quiere volver, quiere seguir vivo.
Casi todos los días tenemos esas imágenes, esos olores, esos sonidos que nos transportan al pasado, pero los ignoramos. Pero si en lugar de ignorarlos nos detuviéramos a entender el mensaje que nos traen, entenderíamos mucho mas de nosotros. Y de a poco, tirando de esa punta del ovillo, guiados por ese recuerdo, llegamos a la otra punta, a esa palabra que siempre estuvo ahí y que vuelve, irrumpe, ni golpea la puerta, nos viene a reclamar porque quiere ser dicha.
Es un tiempo perdido que entra por los sentidos, que irrumpe de golpe, pasado que se hace presente porque no puede esperar más.
Un tiempo perdido que quiere renacer. Un tiempo perdido que quiere ser rencontrado. Porque cuando recobramos ese tiempo perdido algo renace en nosotros y volvemos a sentirnos vivos, volvemos a ser nosotros mismos. Recuperando el tiempo perdido nos reinventamos una y otra vez .
Cuando algo se nos hace presente una y otra vez señala algo simple, nunca se fue. Porque en nuestro corazón una canción no es canción, es deseo de amar. Pasado no es pasado, es tiempo perdido que quiere ser recobrado
¿Por qué algo que queremos sepultar, olvidar, se nos cuela por los sentidos y vuelve tan vivo como siempre? Porque algo nos dice, algo nos reclama. Algo late en esa imagen, en ese aroma, en esa música, algo nos susurra, es un tiempo perdido que vuelve para ser recuperado.
Esas evocaciones, esos recuerdos súbitos son señales que nos sirven de guía, porque cuando escuchás una canción que te hace acordar a otra época y sentís nostalgia, quiere decir que algo de lo que vos eras quiere volver, quiere seguir vivo.
Casi todos los días tenemos esas imágenes, esos olores, esos sonidos que nos transportan al pasado, pero los ignoramos. Pero si en lugar de ignorarlos nos detuviéramos a entender el mensaje que nos traen, entenderíamos mucho mas de nosotros. Y de a poco, tirando de esa punta del ovillo, guiados por ese recuerdo, llegamos a la otra punta, a esa palabra que siempre estuvo ahí y que vuelve, irrumpe, ni golpea la puerta, nos viene a reclamar porque quiere ser dicha.
Es un tiempo perdido que entra por los sentidos, que irrumpe de golpe, pasado que se hace presente porque no puede esperar más.
Un tiempo perdido que quiere renacer. Un tiempo perdido que quiere ser rencontrado. Porque cuando recobramos ese tiempo perdido algo renace en nosotros y volvemos a sentirnos vivos, volvemos a ser nosotros mismos. Recuperando el tiempo perdido nos reinventamos una y otra vez .
Cuando algo se nos hace presente una y otra vez señala algo simple, nunca se fue. Porque en nuestro corazón una canción no es canción, es deseo de amar. Pasado no es pasado, es tiempo perdido que quiere ser recobrado
viernes, 4 de septiembre de 2009
El héroe tiene que estar dispuesto a perder su propia vida para poder salvar la vida de los demás. Ponerse en el lugar del otro, sentir lo que siente, sacrificarse por el otro, eso hace un héroe.
Nadie elige ser héroe, la vida, el azar, Dios, el destino, nos ponen en ese camino, un camino de entrega, un amor superior, un camino de sacrificios. Algunos toman un atajo, otros se hacen cargo del desafío, y eso ya distingue a un héroe.
Todos queremos sobrevivir, pero pocos dan su vida por la de los otros. En esa hazaña está el sacrificio. En ese sacrificio está el camino del héroe. El héroe sacrifica la vida por el otro, porque sabe que sin el otro su vida no vale nada.
Pero el valor del héroe no está en la hazaña que realiza, sino en el sentimiento que lo moviliza. El héroe se sacrifica por amor. Por amor el héroe transita su camino, y quiera o no se hará cargo de su destino, porque lo sepa o no él ya eligió y fue elegido para ese camino… sacrificarse por amor.
Nadie elige ser héroe, la vida, el azar, Dios, el destino, nos ponen en ese camino, un camino de entrega, un amor superior, un camino de sacrificios. Algunos toman un atajo, otros se hacen cargo del desafío, y eso ya distingue a un héroe.
Todos queremos sobrevivir, pero pocos dan su vida por la de los otros. En esa hazaña está el sacrificio. En ese sacrificio está el camino del héroe. El héroe sacrifica la vida por el otro, porque sabe que sin el otro su vida no vale nada.
Pero el valor del héroe no está en la hazaña que realiza, sino en el sentimiento que lo moviliza. El héroe se sacrifica por amor. Por amor el héroe transita su camino, y quiera o no se hará cargo de su destino, porque lo sepa o no él ya eligió y fue elegido para ese camino… sacrificarse por amor.
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